Reflexiones,  Vida cristiana,  Vocación

¿Qué es lo que hace a un joven hoy en pleno siglo XXI dejarlo todo y seguir a Cristo?

¿Qué es lo que hace a un joven hoy en pleno siglo XXI dejarlo todo y seguir a alguien que murió hace muchos años?

¿Qué es lo que le hace seguir a alguien que no le promete una vida fácil, sino que le promete solamente una vida de sacrificios y de persecuciones?

¿Qué es lo que hace que un joven decepcione los anhelos de un padre que lo ama y desea lo mejor para él?

¿Qué es lo que hace que deje sola a su madre que le gustaría tenerlo cerca?

¿Qué es lo que hace dejar atrás a los amigos y cortar con su primer amor?

¿Qué es lo que hace que deje su patria y siga a alguien que muchas veces se le ocultará y le probará?

Ante este gran misterio surgirán grandes preguntas, pero una sola es la respuesta: Jesucristo Nuestro Señor. Es ÉL por el cual un joven deja todo para seguirle.

No le importa el poder o la fama. No le importa el dinero o el amor humano, él ama en plenitud con un corazón que es capaz de darse sin apegarse a nadie.

Un joven es capaz de busca a Nuestro Señor pasando por muchos caminos. Duros de recorrer, cansados en atravesar, difíciles en soportarlos, pero no lo hace por el aparentar, lo hace por amor. Es como quien ha encontrado un tesoro y cuando lo encuentra es capaz de dejarlo todo por aquel gran tesoro que es Cristo.

Un joven que entra en el seminario hoy con tanto bombardeo de los medios que denigran el sacerdocio y que lo hace ver como lo peor, es porque es un hombre de verdad, capaz de dar sin esperar nada.

Tiene que ser un verdadero hombre si quiere ser sacerdote.

Entonces, solo por amor es capaz de darlo todo. Lo hace seguro de que donde esté, está Cristo. O sea esta los anhelos del padre, la compañía de la madre, la cercanía de los hermanos y los amigos, está la mujer amada, está la Patria.

Como lo dije al inicio, son muchas las preguntas, pero una sola es la respuesta Jesucristo, Nuestro Señor.

Vengo de una familia católica donde aprendí desde mi niñez a alimentarme con la palabra de Dios. Fue Jesús el que me dio a lo largo de mi vida la fuerza, la protección y la alegría de su Espíritu para que a su lado me preparara para ser suyo. Como religioso Legionario de Cristo, me encuentro muy contento con muchas ganas de seguir adelante confiando en Dios. Tengo una gran ilusión de convertirme, por gracia de Dios en discípulo y apóstol servidor.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.