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¿Por qué celebramos la Solemnidad de Cristo Rey?

Hoy celebramos la fiesta de Cristo Rey del Universo. Pero no sé si alguna vez se han preguntado, ¿qué significa esta fiesta?

Hoy en día ver la figura de Cristo con una corona nos suele causar piedad, o lo vemos como algo normal, o nos puede causar un poco de rechazo, pues el Rey que es Jesús no es un rey como lo conocemos hasta ahora.

¿Qué nos quiere proponer la Iglesia con esta fiesta? ¿Qué aprendemos los cristianos con esta solemnidad?

¿Qué es el Reino de Dios?

Imagen de la Diócesis de Málaga


Creo que debemos partir primero reflexionando sobre ¿qué es el reino de Dios?

Es lógico, pues no hay rey si no tiene un reino. Ahora bien, ¿qué se entiende con Reino de Dios?

Reflexionando sobre esto hace un par de semanas descubrí que el reino de Dios es la acción misericordiosa de Dios en nuestras vidas[1].

¡La acción misericordiosa de Dios en nuestra vida! ¡Que descubrimiento para mí como cristiano y como futuro sacerdote!

Me ayudó a comprender que no hay que pensar el Reino de Dios como algo lejano o incluso como algo utópico.

Para los cristianos el Reino de Dios es la acción de Nuestro Señor Jesucristo en nuestras vidas. No es algo separado o lejano, sino que el Dios de lo extraordinario, se hizo el Dios de lo ordinario en nuestra vida.

El Dios de lo inusual, cuando manda a su hijo, nos hace palpable su acción en nuestra vida.

Su presencia es el reino de Dios. Por ello, cuando decimos «Cristo Rey Nuestro»«Venga tu Reino».

El Reino de Dios que ya está en nuestra vida nos dice que Cristo que nos ha llamado y nos ha invitado a seguirlo actúa en nosotros y por ello mi vida es el Reino.

Así se puede comprender qué es Cristo como Rey. Cristo que ha llamado a las puertas del corazón y al cual hemos decidido seguir se convierte así en Rey de nuestras vidas.

Por esto, «el reino inicia ahora, haciéndonos concretamente cercanos al hermano que nos pide pan, vestido, acogida y solidaridad.

Y si realmente amaremos a aquel hermano, a aquella hermana, seremos empujados a compartir con él o con ella lo que tenemos de más hermoso, o sea Jesucristo y su Evangelio»[2].

Este rey no es un rey común, es un rey del servicio y de la donación de los demás. Así el cristiano cuando experimenta ese rey en su vida es capaz de imitarlo en todo y obedecerle siempre.  

Son elocuentes estas palabras del papa Francisco:

«Para acoger la realeza de Jesús, estamos llamados a luchar contra esta tentación de bajar de la cruz, a fijar la mirada en el Crucificado, para ser cada vez más fieles. 

Cuántas veces en cambio, incluso entre nosotros, se buscan las seguridades gratificantes que ofrece el mundo. 

Cuántas veces hemos sido tentados a bajar de la cruz. La fuerza de atracción del poder y del éxito se presenta como un camino fácil y rápido para difundir el Evangelio, olvidando rápidamente el reino de Dios como una obra en la vida delas personas»[3].

Papa Francisco

¿Que nos dice la Iglesia?

Hoy la Iglesia nos muestra aquel rey que ha dado todo incluso su propia vida por nosotros. No es un rey grande o fuerte que por la fuerza conquista un reino humano. No, el Reino donde CRISTO es rey es conquistado con su pasión y su muerte.  

Es un rey que enseña a los discípulos cuál es el modelo de reinado. Es el rey que se arrodilla y le lava los pies

«Vosotros me llamáis “el Maestro” y”el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros. En verdad, en verdad os digo: no es más el siervo que su amo, ni el enviado más que el que le envía»[4]


(Jn. 13, 14-16)

Es un rey que no aprovecha las situaciones para sacar algo para sí. Su reinado es basado en que no pertenece a las imágenes efímeras de los reinos humanos.  Hoy le llamamos

«El Mesías de Dios, el Elegido, el Rey» (Lc 23,35.37), pero este rey se muestra sin poder y sin gloria: está en la cruz, donde parece más un vencido que un vencedor.

Su realeza es paradójica: su trono es la cruz; su corona es de espinas; no tiene cetro,pero le ponen una caña en la mano; no viste suntuosamente, pero es privado dela túnica; no tiene anillos deslumbrantes en los dedos, pero sus manos están tras pasadas por los clavos; no posee un tesoro, pero es vendido por treinta monedas»[5].

Su reino «no es de este mundo». «Si su reino fuera de este mundo, su guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero su reino no es de aquí» (Cfr. Jn. 18, 36).

¿Qué tipo de Rey es Cristo?

Es el rey que «no se defiende, no trata de convencer, no hace una apología de su realeza. Más bien sigue amando, perdona, vive el momento de la prueba según la voluntad del Padre, consciente de que el amor dará su fruto»[6].

Su reino está basado en la verdad de vida. El reino de Dios es tener presente cuándo nos invitó a estar con él. Es donde Cristo entra en tu vida y nos hace vivir en la verdad.

Es una verdad en donde se fundamenta su reinado:

«Soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz».

Jn. 18 ss

Los que sonde la verdad le siguen y se hacen presentes en la verdad.  Este es el sentido de la fiesta de hoy. Es celebrar a Cristo como Rey de nuestra vida y que como rey debe orientar todas nuestras elecciones como cristianos.

Terminemos nuestra reflexión con lo que nos dice el papa Francisco:

«La salvación no inicia por la confesión de la realeza de Cristo, sino de la imitación de las obras de misericordia mediante las cuales Él ha realizado el Reino. 

Quien las cumple demuestra de haber acogido la realeza de Jesús, porque ha hecho espacio en su corazón a la caridad de Dios. En el ocaso de la vida seremos juzgados sobre el amor, sobre la proximidad y la ternura hacia nuestros hermanos. 

De esto dependerá nuestro ingreso o menos en el reino de Dios, nuestra colocación en uno o en otro lado. Jesús con su victoria nos ha abierto su reino, pero depende de cada uno de nosotros entrar, ya iniciando en esta vida»[7].


[1] Comentario de la Biblia de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra.

[2] Homilía del Papa en la festividad de Cristo Rey. Domingo 23 de noviembre de 2017.

[3] Cfr. Homilía del santo padre francisco. Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo. Plaza de San Pedro. Domingo 20 de noviembre de 2016

[4] https://www.bibliacatolica.com.br/la-biblia-de-jerusalen/juan/13/

[5] Idem

[6] Idem

[7] Homilía del Papa en la festividad de Cristo Rey. (2017)

Vengo de una familia católica donde aprendí desde mi niñez a alimentarme con la palabra de Dios. Fue Jesús el que me dio a lo largo de mi vida la fuerza, la protección y la alegría de su Espíritu para que a su lado me preparara para ser suyo. Como religioso Legionario de Cristo, me encuentro muy contento con muchas ganas de seguir adelante confiando en Dios. Tengo una gran ilusión de convertirme, por gracia de Dios en discípulo y apóstol servidor.