Nuevo Presidente de Gobernatorato de la Ciudad del Vaticano, Mons. Fernando Vérgez, L.C.

Ciudad del Vaticano. Hoy 8 de septiembre la sala de prensa de la Santa Sede ha comunicado el nombramiento de Monseñor Fernando Vérgez Alzaga, L.C. como presidente de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano y presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.

Mons. Vérgez fue nombrado por su Santidad el Papa Francisco. Hasta hoy era secretario del Gobernatorato de la Ciudad del Vaticano, obispo titular de Villamagna di Proconsolare. Con el nombramiento el Santo Padre le confiere el título personal de arzobispo. Este nombramiento entra en vigor el 1 de octubre de 2021.

Biografía de Mons. Fernando Vérgez Alzaga, L.C.

Mons. Fernando nació el 1 de marzo de 1945. Ingresó a la Congregación de los Legionarios de Cristo y fue ordenado sacerdote el 26 de noviembre de 1969.

En la Santa Sede, inició su servicio el 1 de agosto de 1972, en la entonces Congregación para los Religiosos y los Institutos seculares, donde, posteriormente, fue secretario particular del prefecto, el Card. Eduardo Francisco Pironio.

En 1984, San Juan Pablo II nombró al cardenal Pironio prefecto del Pontificio Consejo para los Laicos y el P. Fernando Vérgez continuó trabajando al servicio del cardenal en este dicasterio. En junio de 2004, fue nombrado responsable del Departamento de Internet de la Santa Sede, cargo que desempeñó hasta el 2008 cuando recibió el nombramiento de director de la Dirección de Telecomunicaciones de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.

 El 30 de agosto de 2013, el Papa Francisco lo nombró secretario general de la Gobernación y el 8 de septiembre de 2021 recibió la encomienda de ser el presidente.

Mons. Fernando Vérgez ha servido a la Santa Sede por casi 50 años y durante cinco pontificados.

El Estado de la Ciudad del Vaticano

Recordemos que El Estado de la Ciudad del Vaticano fue creado por el Tratado de Letrán, firmado entre la Santa Sede e Italia el 11 de febrero de 1929 y ratificado el 7 de junio de 1929.

Su personalidad como organismo soberano de derecho internacional público, distinto de la Santa Sede, está universalmente reconocida.

La Iglesia católica lleva a cabo su misión de anunciar la verdad del Evangelio, para la salvación de todos los hombres, y de servir a la paz y a la justicia en beneficio de todos los pueblos, tanto a través de las diversas Iglesias particulares y locales diseminadas por todo el mundo, como a través de su gobierno central, constituido por el Papa y los Organismos que le asisten en su responsabilidad ante la Iglesia universal (designados con el nombre de Apostólica o Santa Sede).

El Sumo Pontífice reside en el Estado de la Ciudad del Vaticano, donde también se encuentran algunos de los organismos mencionados.

El Estado tiene, por tanto, la singular característica de ser un instrumento de la independencia de la Santa Sede y de la Iglesia católica de cualquier poder constituido en este mundo. En cierto sentido, es un signo del carácter sobrenatural de la propia Iglesia, ya que las estructuras del Estado Vaticano se reducen al mínimo necesario para su funcionamiento.

Extensión geográfica del Estado Ciudad del Vaticano

El territorio del Estado, que tiene una superficie de 0,44 km2 (44 hectáreas), está parcialmente circunscrito por las murallas y se extiende, en la plaza de San Pedro, hasta una franja de travertino que une los extremos exteriores de la columnata con el suelo, marcando el límite del Estado en el borde de la plaza, que normalmente es de libre acceso. Aunque forma parte del territorio de la Ciudad del Vaticano, normalmente está sujeta al control de las fuerzas policiales de la República Italiana.

El acceso al interior del Estado se realiza a través de cinco entradas, cuya custodia se confía a la Guardia Suiza Pontificia y al Cuerpo de Gendarmería del Estado de la Ciudad del Vaticano.

Todo parte de Dios

Mons. Vérgez dijo en su primera Misa como obispo el 16 de noviembre de 2013:

«Me conforta saber que es Dios quien llama, que es Dios quien envía, su amor está en el origen de todas las cosas».

El P. John Connor, director general de los Legionarios de Cristo, al conocer la noticia de su nuevo nombramiento dijo:

«Mons. Vérgez se ha desgastado con generosa entrega al servicio de la Iglesia a lo largo de todos estos años. Aceptar este nuevo encargo es un ejemplo más de su disponibilidad, lo cual nos llena de alegría».

Información tomada de la Sala de Prensa del Vaticano, página oficial de los Legionarios de Cristo y la página oficial del Gobernatorato de la Ciudad del Vaticano