Fake News y sentido crítico

Fake News y sentido crítico

El 94.1 % de los participantes de una encuesta publicada por la consultora “Estudios de Comunicaciones”, afirmaron que utilizan la red para acceder a información facilitada por los medios de comunicación.

Esto es una realidad, pero el problema está en que algunas veces no comprendemos la profundidad de las palabras dichas por una persona. El problema en sí no proviene de una cierta incapacidad de compresión, sino muchas veces de una incapacidad crítica en el análisis de un argumento dicho.

Es decir, cuando leemos algo en internet sobre un tema, el rol del lector no está solo con quedarse con lo que dijo alguien, sino que su rol está en la búsqueda de la compresión de este argumento.

Un buen lector no solamente va a lo que es noticia y se queda con la opinión de uno, sino que ve cuál es el contexto de estas palabras y en especial cuál o cuáles son las fuentes.

¿Qué es un Fake News?

El diccionario Cambridge lo define como:

false stories that appear to be news, spread on the internet or using other media, usually created to influence political views or as a joke

Es decir, una historia falsa con apariencia de noticia que se difunde en internet o usando otro medio de comunicación. Creado normalmente para influencias políticas o para bromear.

Por esto para David M. J. Lazer en su artículo: The science of fake news sostiene que

“The rise of fake news highlights the erosion of long-standing institutional bulwarks against misinformation in the internet age. Concern over the problem is global”.


David M. J. Lazer

Es decir, con el auge de las noticias falsas pone de relieve la erosión de los baluardillos institucionales de larga data contra la desinformación en la era de Internet.

Por esto es la preocupación por el problema es global.

El papa Francisco en la Exhortación Christus vivit dice que

«la proliferación de las fake news es expresión de una cultura que ha perdido el sentido de la verdad y somete los hechos a intereses particulares. La reputación de las personas está en peligro mediante juicios sumarios en línea. El fenómeno afecta también a la Iglesia y a sus pastores»

Christus vivit n° 88

Ahora bien, alguno se puede preguntar, ¿qué se puede sacar haciendo Fake News?

La respuesta la podemos encontrar en un artículo titulado: ¿Qué hacemos con las noticias falsas?[1], publicado por la consultora de Comunicación y Relaciones Públicas (“Estudio de Comunicación”) pero en resumidas cuentas lo que el artículo parafrasea es la conclución final del estudio realizado por la misma consultora titulado Influencia de las noticias falsas en la opinión pública, donde un 88 % de los participantes creen que las noticias falsas se difunden “para perjudicar la imagen y la reputación de personas u organizaciones” y un 75,8 % creen que quien las genera puede sacar un beneficio personal o para el colectivo al que pertenece»[2].

Un 37,7 % de los comunicadores consideran que el motivo de difundir noticias falsas es para generar contenido. La gran mayoría de los consultados, el 87,4 % señala que detecta noticias falsas porque “dicen cosas que no les encajan”, frente a imágenes o vídeos trucados. Al final son los periodistas quienes más perciben la falsedad en las imágenes (un 46,2 %)[3].

Pongamos un ejemplo claro. Las noticias que hacen referencia al Papa Francisco.

No me atrevería a decir que hay intereses mediáticos, pero en una gran cantidad de los supuestos intereses de los medios sobre temas de migración, de situaciones políticas o de asuntos internos de países extranjeros se nota una creciente necesidad de conocer el parecer del Papa.

Está bien, pero lo que me preocupa mucho es el hecho de que muchas de las preguntas realizadas se pueden malinterpretar. Se busca de una respuesta hacer un gran escándalo.

Es cierto que hay palabras que cuando el interés personal anda detrás se pueden interpretar según lo que se quiere que los lectores comprendan, pero en relación al Papa un buen lector crítico sería capaz de analizar cuál es la fuente original de la noticia.

Es decir, ir a los medios oficiales. Generalmente cuando el Papa comenta algo en público, como él mismo es un personaje público, se publica en los medios del Vaticano: Vatican.va, Vaticannews o en medios responsables que brindan el contexto de las palabras del Papa como Aci Prensa, Rome Reports. Todos estos medios los podemos encontrar en más de 20 idiomas. Esto sólo por citar un ejemplo.

Otro ejemplo, la elecciones presidenciales en E.U.A.

Podemos tomar también un estudio publicado en la revista Science sobre la publicación masiva de Fake News durantes la elecciones presidenciales en E.U.A. en el 2016, donde el equipo de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia que realizó la investigación descubrió que durante ese tiempo una pequeña fracción concentró la gran mayoría de interacciones con información falsa. Sólo este 1% de los usuarios de Twitter analizados representaron el 80% de la exposición de contenido informativo falso.

No estoy sosteniendo que esto pudo influir o no en la elecciones presidenciales, pero a lo que me refiero es que hoy en día con los avances de los medios de comunicación masiva se está creciendo en una mayor incapacidad de reflexión critica de lo que leemos.

Finalmente concluyo sosteniendo que hoy no debe haber excusas para no tener un sentido crítico sobre las noticias y comentarios que leemos en internet. Esto lo aplicamos al Papa, pero lo podemos aplicar a muchas otras clases de noticias. Por ejemplo, en el campo científico podemos encontrar medios como Science que es una página científica o medios serios.

Así, al final solo me quedaría recomendar que como buenos lectores formemos un buen sentido crítico que nos lleve a poner en discusión las afirmaciones con rigor lógico propio de seres humanos. No reduzcamos nuestra capacidad humana a los más fácil dejándonos llevar por lo rápido.

Seamos cristianos, buenos lectores o buenos comunicadores que -como decía Aristoteles en el libro primero de la Metafísica (980a-993ª)[4] dice que – “todo hombre desea conocer”. Este conocer comienza por la alegórica inscripción del Templo de Delfos: Conócete a ti mismo[5] y, así, conociéndonos podemos crecer en una mayor necesidad de la inclinación natural de conocer la verdad.


[1] https://www.estudiodecomunicacion.com/que-hacemos-con-las-noticias-falsas/

[2] https://www.estudiodecomunicacion.com/influencia-de-las-noticias-falsas-en-la-opinion-publica-2/

[3] Cfr. Idem

[4] http://www.filosofia.org/cla/ari/azc10051.htm

[5] https://es.aleteia.org/2018/06/07/5-ejercicios-para-que-conocerte-a-ti-mismo/